Descubrí esta mermelada en una tienda de esas que sólo tienen Delicatessen. Cuando ví el precio ahogué un alarido, así como pa dentro, que casi me quedo sin aire. Ni que la mermelada estuviera hecha con el Kiwi de la Preysler (pensé). Y entonces pienso (otra vez): "Ésta la hago yo con un par... de kiwis(*)". Pero no, necesité más. Así que me puse manos a la obra y conseguí una mermelada estupenda.
(*)Algo redondo y con pelos.
